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Categoría: calle

¿ Esto es Calcuta ?…

… se pregunta Ana Briongos en su blog,
 su libro  ¡ Esto es Calcuta ! sigue siendo el mejor escrito en castellano sobre esta ciudad (todavía no he conseguido “Un voluntario en Calcuta” de Hernán Zin).
Llevo mucho sin escribir sobre esta ciudad donde viví (y volveré a visitar en Agosto), es difícil encontrar noticias fuera de los medios de comunicación.
Ana Briongos estuvo en navidades:

Debajo de casa, ya después de cenar, los jóvenes del barrio salen a jugar a  badminton en un campo improvisado la con red atada a dos farolas y pintura blanca delimitando el espacio.

Hoy por ser Navidad dos de ellos llevan el gorro rojo. Cuando he pasado me han felicitado.

Hoy Kolkata era una fiesta y unque a veces se desaten los furores, así acostumbra a ser la India

También paseó por uno de los nuevos barrios de la India que se incorpora al modo de vida occidental (los pobres son siempre expropiados sin remedio muchos son analfabetos y no tienen papeles que acrediten su identidad, cuanto menos sus tierras, casas o posesiones aunque vengan de generaciones):

” Se trataba de terrenos agrícolas cuyas expropiaciones, algunas todavía no cobradas por los campesinos, siguen levantando ampollas

Grandes paneles de anuncios ofrecen pisos de lujo con aire acondicionado. Por ejemplo, en las dos torres del New Town Heights, los pisos tienen una superficie que va de los 122 m2 a los 322 m2 y los precios varían entre 69.300€ hasta 218.916€. Lo que supone  de 500 a 700 euros el metro cuadrado.

Hasta hace poco los servicios de agua y electricidad no estaban asegurados por lo que se hacía difícil ir a vivir a la nueva ciudad. Dicen que algunas zonas ya tienen el problema solucionado.

Para poder comparar, en Calcuta ciudad, en el barrio antiguo de Shyam Bazar, con el tranvía a cincuenta metros y el metro a tres manzanas, un piso nuevo cuesta unos 950 euros por m2.

Mientras circulaba por la New Town, en medio de sus flamantes edificios, me puse a pensar en lo mucho que se parece al boom del ladrillo que nos ha llevado a nosotros a la ruina. Claro que ya habíamos entrado en un proceso de estancamiento económico y allí, en la India, según dicen los expertos, están en pleno crecimiento. A mí me da vértigo.”

  Pero más gente se acerca a Calcuta, nuestra querida Mari vuelve pronto a trabajar codo a codo junto a Urmi Basu, luchando por las gentes del humilde barrio de la guardia 83 de Kalighat, Calcuta será un poco mejor cuando ella empiece a pisar sus calles.
Sara, cuyo blog seguimos en verano, ha vuelto con mucho jet lag, la conexión desde España es horrible y siempre necesitamos varios días para abrir los ojos con seguridad.
Desde me importas, nos cuentan la historia de un pastor urbano, que ha salido adelante gracias a un microcrédito.
Dithi, una de nuestras pintoras indias favoritas ha expuesto recientemente en Calcuta, en el Kolkata Art Fair:

En este blog hemos visto este par de bonitas fotos (retocadas), una pareja (¿australiana?) de año sabático por Asia pasó en Noviembre por Calcuta, la encontraron mucho mejor que su imagen preconcebida de suciedad extrema y pobreza endémica:

Calcuta, el mercado de las flores
Calcuta, el puente de Haura

Por último da gustito encontrarse con amigos aunque sea en la web en esta foto de Nuria, vemos a Sheema y su familia en un íntimo momento en plena Sudder Street:

El invierno en Calcuta.

 El  invierno pasado en estaba en Nepal. El colegio donde trabajaba era la única casa del pueblo donde no había un fuego eternamente encendido.  Así que el clima resultaba incómodo aunque el trabajo fascinante, espero volver algún día.  Si alguna queréis ayudar en una escuela perdida entre  bancales de arroz a media montaña y relativamente cerca de Kathmandú pasadme vuestro email…

En cambio los dos inviernos anteriores los pasé en Calcuta. La ciudad es una mole que te engulle y te roba la energía día a día, a veces muy deprisa.   Pero sin duda es la mejor época para disfrutar la ciudad.   Aunque la gente va con orejeras y bufandas realmente sólo hace frío de noche si no no andarían descalzas o en chanclas…

Sin duda de diciembre a febrero son los mejores momentos para disfrutar de la ciudad sin sufrir la paliza del calor húmedo.  Hay menos mosquitos y los sabrosos puestos de comida callejera tienen menos peligros que nunca,    Los días son más cortos pero los atardeceres multicolores te regalan un melocotón en el horizonte cada día.

 El trabajo continua, los precios de la comida bajan, aunque hay menos variedad de hortalizas el invierno es tan corto que no da tiempo a cansarse de las verduras de invierno coles etc, además se encuentran raíces como el cúrcuma fresco (y otras variedades que no tienen ni nombre en occidente) o los bloques de azúcar de dátil (ghur) con los que se elaboran dulces y conservas para el resto del año.

 A verlas venir.   El frío a los indios les entra por la cabeza y no por los pies como a nosotras en occidente. Por eso se tapan antes la cabeza que los pinreles. Por supuesto que el que tiene pasta aprovecha para arroparse y lucir la moda de los grandes almacenes…

Las mujeres humildes siguen vistiendo su sari, es la ropa más barata ya que no lleva ninguna costura, son simplemente metros de tela en los que se enrollan con gracia. En invierno se ponen una pieza de lana por dentro o un shawl por encima, pero aún así sigue resultando un poco escaso y se pasa frío. Esto no es lo peor que le pasa a una mujer india así que lo llevan frotándose las manos, sujetando un vaso de té caliente o quemando restos de basura que siempre hay por la calle.

 En las casas se apagan los ventiladores sólo un par de meses. En febrero, marzo se encienden y se tienen dando vueltas ininterrumpidamente durante 9-10 meses, nunca lo apagan.  Esta es la mejor época para consumir zumos porque están fresquitos sin hielo. Por ejemplo en este puesto si preguntas te dirán que el hielo está hecho con agua mineral, pero si vas a primera hora ves como el repartidor de hielo les deja una barra translucida que lleva en un patín de madera por la calle tapado con un trozo de saco milenario.

 La vida en la calle, en las aceras, bajo los puentes, en los parques, entre las vías del tren continua. Calcuta es un maremagnum de gente por doquier, puede llegar aturdir pero si sabes dosificarte siempre tiene un lado amable, por ejemplo en la foto de abajo se puede ver un chico a lo lejos saludando a la chica que ha hecho la foto. Las verduras y frutas duran varios días y la comida se conserva hasta doce horas aunque no tengas nevera (sí, es posible la vida sin refrigerador, doy fe).

 Sin duda la vida en la calle es dura, pero un poco menos en ciertos barrios frecuentados por extranjeros con ganas de ayudar al prójimo, la gente sonríe con una mezcla de inocencia, esperanza y el cuento de la lechera en su cabeza.

 Las fotos de hoy son de Arancha una chica que acaba de volver de pasar en Calcuta un par de meses trabajando sin remuneración en distintos centros de la organización que fundó Teresa de Calcuta y haciendo un par de excursiones a Darjeling y Vanarasi.


Los testigos hablan de caos absoluto e ineficiencia de las autoridades, al declararse un incendio en el hospital AMRI de Calcuta, total que van 73 fallecidos .   Estoa casos dejan al descubierto la ineficiencia de gent que ha alcanzado su puesto por enchufe y los pocos medios que tiene el estado para preocuparse de sus seres humanos.  Eso sí ahora, rápidamente anuncian que la familia de cada fallecido cobrará 200.000 rupias  ¡ Cómo si eso aliviase la pérdida de un familiar ! ¿ Cómo que no es la primera vez que las indemnizaciones prometidas se desvanecen con el tiempo ! ¿ No sería mejor haberlas gastado antes en seguridad y prevención ?  Mamata, la primera ministra de Bengala Occidental le ha quitado la licencia de explotación al hospital, así del tirón sin juicios ni pruebas, así funciona India.

El fuego empezó a las tres de la mañana en el sótano y se propagó hacia arriba.  En vez de coches había montones de químicos y material inflamable. En los primeros momentos los responsables del hospital dijeron a los pacientes que no pasaba nada, que no se preocupasen aunque alguien había gritado ¡ fuego !  Los camiones de los bomberos tardaron 3 horas en llegar, le echan la culpa a que las calles son muy estrechas. Todo son excusas como en el incendio del Stephen Court en marzo de 2010.

Como siempre hubo gente que subió hasta el 4º piso a bajar enfermos, héroes anónimos. La mayoría de las personas han muerto asfixiadas.

Para seguirlo en twitter

sudder street: los guiris no dan dinero

He encontrado en la red estos vídeos grabados (os pongo el 3 porque 1,2 y 4 no tienen sonido) en Sudder Street, la calle donde se concentran los extranjeros que vienen con poco presupuesto a Calcuta. Se ve perfectamente la vida en la calle, el contraste entre los que están de vacaciones o voluntariado con los que se ganan la vida mendigando u ofreciendo pequeños servicios al recién llegado flautas, cocos, cortes de pelo… El ruido constante de los coches, los cuervos… Hasta un hombre coge el micro para quejarse a un guiri que no le da pasta. Los que hayáis estado reconoceréis a mucha gente, los que no, os podéis hacer una pequeña idea de lo que se cuece en la calle (aunque deberiáis meteros en una sauna para sentir el clima que hay de marzo a octubre).

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